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El auge de Estepona; calidad de vida y recorrido inmobiliario junto al Mediterráneo

El auge de Estepona; calidad de vida y recorrido inmobiliario junto al Mediterráneo

Calidad de vida, seguridad, encanto y un mercado inmobiliario con margen de crecimiento están reforzando el atractivo de Estepona entre compradores interesados en una segunda residencia, una futura vivienda habitual o una inversión en la Costa del Sol.

En el extremo occidental de la Costa del Sol, Estepona se ha convertido en uno de los municipios que más interés despiertan entre quienes buscan una vivienda junto al Mediterráneo. Frente a otros enclaves más consolidados y tensionados, conserva un entorno tranquilo, vida durante todo el año y un mercado que todavía ofrece recorrido.

Así lo percibe GILMAR Real Estate, que comercializa diferentes promociones de obra nueva en el municipio y constata un interés creciente entre compradores que buscan algo más que una vivienda para unas semanas de vacaciones.

Estepona ha cambiado mucho durante la última década. Ha renovado espacios públicos, ampliado servicios y sumado nuevos desarrollos residenciales, pero ha conservado buena parte de su carácter. Mientras Marbella y Puerto Banús concentran una elevada afluencia turística, Estepona ha crecido y se ha sofisticado manteniendo un ritmo más pausado y una identidad muy ligada a la ciudad andaluza.

Su casco histórico, con calles blancas, plazas, fachadas cubiertas de flores y comercio local, convive hoy con nuevos restaurantes, servicios y una población de procedencias muy diversas que aporta un componente cosmopolita sin desplazar su identidad local.

“Cada vez encontramos más compradores que no piensan únicamente en unas vacaciones de unas semanas al año”, explica Rosana Muñoz, directora de la oficina de GILMAR Real Estate en Estepona. “Muchos buscan pasar largas temporadas, teletrabajar desde aquí o incluso plantearse la vivienda como una residencia futura. La calidad de vida y el entorno pesan cada vez más en la decisión de compra”.

También ganan importancia la tranquilidad y la sensación de seguridad, especialmente entre familias que quieren alejarse de zonas más masificadas.

“Hay familias con capacidad adquisitiva que priorizan privacidad, espacio y tranquilidad”, señala Muñoz. “Cuando se piensa en una vivienda para disfrutar con los hijos, sentirse cómodo y seguro en el día a día adquiere mucha importancia”.

A ello se suma el componente patrimonial. Estepona mantiene áreas en desarrollo y continúa incorporando nuevos proyectos, lo que permite combinar el disfrute de la vivienda con la entrada en un mercado que todavía tiene margen de evolución.

Diferentes formas de vivir la Costa del Sol

La variedad de compradores se refleja en la oferta residencial, que abarca desde apartamentos en el centro hasta adosados junto al golf, grandes viviendas con servicios de resort y villas independientes.

Portamare reúne 22 viviendas de dos y tres dormitorios a unos 100 metros de la playa y muy cerca del puerto deportivo. Incluye apartamentos, bajos y áticos dúplex y tríplex, con precios desde 459.700 euros.

Su ubicación permite llegar andando al paseo marítimo, restaurantes, comercios y casco histórico, una opción especialmente interesante para quienes buscan una segunda residencia de uso frecuente o una vivienda donde pasar temporadas prolongadas.

Altoasis, junto a Azata Golf, ofrece 87 adosados de tres dormitorios distribuidos en dos plantas más sótano, con garaje privado y solárium. Sus zonas comunes incluyen piscina exterior, piscina interior climatizada, gimnasio, spa, sauna y jacuzzi.

Con precios desde 470.250 euros, las viviendas están terminadas y listas para entrar a vivir, una característica especialmente relevante para familias, aficionados al golf y compradores que buscan más espacio y disponibilidad inmediata.

En la Nueva Milla de Oro, Balcón del Mediterráneo cuenta con 37 viviendas de tres, cuatro y cinco dormitorios, de entre aproximadamente 200 y 300 metros cuadrados, todas con vistas frontales al Mediterráneo.

Las terrazas alcanzan los 116 metros cuadrados y el residencial dispone de piscinas interior y exterior, spa, sauna, gimnasio, zona de yoga, coworking y simulador de golf. Con precios desde 1.456.340 euros, combina amplias viviendas privadas con servicios propios de un complejo residencial de alto nivel.

Villas Monte Palatino, en Valle Romano, se sitúa también dentro del segmento residencial prime. El proyecto contempla cinco villas contemporáneas independientes, en una posición elevada y con vistas al Mediterráneo y al campo de golf.

Las viviendas parten de 1,59 millones de euros, tienen entre aproximadamente 590 y 650 metros cuadrados construidos sobre parcelas de unos 885 metros cuadrados y disponen de piscina privada, jardín, terrazas, solárium y garaje. Los compradores pueden además adaptar aspectos de la distribución y seleccionar acabados durante la construcción.

Las cuatro promociones muestran la amplitud del mercado de Estepona: desde quienes buscan vivir cerca del centro y del mar hasta familias, compradores interesados en servicios de alto nivel o clientes que priorizan privacidad y grandes espacios.

Para GILMAR Real Estate, esa diversidad es una de las fortalezas del municipio, ya que permite atraer tanto a quienes buscan una vivienda para disfrutar como a quienes contemplan la compra desde una perspectiva patrimonial.

“Estepona ofrece hoy muchas formas distintas de vivir la Costa del Sol”, concluye Rosana Muñoz. “Pero hay algo que comparten muchos compradores: buscan calidad de vida, tranquilidad y una zona que, además de estar consolidada, todavía tenga recorrido”.

Estepona ha crecido sin convertirse exclusivamente en un destino vacacional. Su combinación de mar, golf, servicios, seguridad y un mercado inmobiliario con margen para seguir evolucionando explica buena parte de su atractivo actual.

Por Redacción